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Incluir ensaladas en la dieta es uno de los pilares de una alimentación equilibrada y saludable, además de una forma rápida y divertida de poner color y sabores ricos en tu mesa.
En cualquier estación del año es el complemento perfecto para acompañar otros platos, o bien como un entrante sano y ligero. La posibilidad de combinar diversas verduras, frutas y otros alimentos con las salsas más variadas convertirán las ensaladas en tu mejor aliado para huir de la monotonía en tus comidas. Te contamos cómo preparar una salsa de yogur para chuparse los dedos.

Actimel, un ingrediente perfecto para la salsa de yogur

En España la salsa de yogur es todavía una gran desconocida, pero en otros países como Grecia es un clásico de su gastronomía que han sabido exportar al mundo. La salsa que te proponemos es ideal para todo tipo de ensaladas, y además de ser muy sabrosa cuenta con todas las ventajas que te proporciona Actimel. El contraste de sabores y su agradable textura da un toque exótico y sofisticado a cualquier ensalada, para que triunfes innovando y buscando siempre lo mejor para los tuyos.

Ingredientes:

  • 2 botes de actimel
  • Medio vaso de aceite de oliva virgen
  • Sal
  • Pimienta
  • Medio limón
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de miel
  • Perejil
  • 1 pizca de tomillo y albahaca

Preparación:

  1. Coloca en el vaso mezclador de la batidora el aceite de oliva y la miel. En este caso vamos a sustituir el yogur por actimel, un alimento sano y delicioso que aporta todo lo bueno del yogur, pero en un formato más novedoso y con la ventaja añadida de cuidar tus defensas.
  2. Vierte los dos botes de actimel, y por otro lado, pica el diente de ajo y exprime el medio limón, y a continuación añádelo a la mezcla.
  3. Después, bátelo cuidadosamente con la batidora hasta que la mezcla quede homogénea.
  4. El toque maestro se lo darán las especias, que deberás añadir en una pequeña cantidad según tu gusto. El perejil, el tomillo y la albahaca le darán ese punto de sabor que aporta más alegría y dinamismo a la salsa.
  5. En último lugar, añade poco a poco la sal y la pimienta, y prueba la mezcla para asegurarte que no te pasas con ninguno de estos dos ingredientes.

Tu experiencia te dirá si la textura es la adecuada o si necesita un poco más de aceite. La combinación de sabores dan como resultado una salsa agridulce exquisita. Puedes añadir también un poco más de miel o de limón, según el punto justo que quieras darle.

Por último, coloca la salsa en un recipiente con tapa y guárdalo al menos dos horas en la nevera para que se asiente y tome cuerpo. Además, así estará fresca antes de utilizarla. El paso final es aliñar con ella tu ensalada, y puedes reservar una parte en una salsera para que quien quiera pueda servirse un poco más. Será un éxito asegurado.

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